Número de Expediente 467/04
| N° | Origen | Tipo | Extracto |
|---|---|---|---|
| 467/04 | Senado De La Nación | Proyecto De Ley | CAPITANICH : REPRODUCE EL PROYECTO DE LEY DECLARANDO MONUMENTO HISTORICO EL LOCAL DE LA " SOCIEDAD YUGOESLAVA DURMITOR " UBICADO EN JOSE MARMOL , CHACO . REF. S. 3575/02 |
| Listado de Autores |
|---|
|
Capitanich
, Jorge Milton
|
Fechas en Dir. Mesa de Entradas
| MESA DE ENTRADAS | DADO CUENTA | Nº DE D.A.E. |
|---|---|---|
| 16-03-2004 | 18-03-2004 | 33/2004 Tipo: NORMAL |
Fecha de Ingreso a Dir. Gral. de Comisiones
| DIR. GRAL. de COMISIONES | INGRESO DEL DICTAMEN A LA MESA DE ENTRADAS |
|---|---|
| 17-03-2004 | SIN FECHA |
Giros del Expediente a Comisiones
| COMISIÓN | FECHA DE INGRESO | FECHA DE EGRESO |
|---|---|---|
|
ORDEN DE GIRO: 1 |
17-03-2004 | 28-02-2006 |
EL EXPEDIENTE CADUCO EL 28-02-2006
ENVIADO AL ARCHIVO : 13-09-2006
En proceso de carga
Senado de la Nación
Secretaría Parlamentaria
Dirección Publicaciones
(S-467/04)
BUENOS AIRES, 11 de Marzo de 2004
AL SEÑOR PRESIDENTE
DEL H. SENADO DE LA NACION
SR. D. DANIEL OSVALDO SCIOLI
S / D
Tengo el agrado de dirigirme
a Ud., con el objeto de solicitar quiera tener a bien haber por
reproducido el proyecto de ley S-3575/02 de mi autoría, por el cual se
declara monumento histórico nacional el local de la "Sociedad
Yugoeslava Durmitor", sito en Colonia José Mármol, Provincia del Chaco.
Jorge M. Capitanich.-
PROYECTO DE LEY
El Senado y Cámara de Diputados,¿
Artículo 1º - Declárase monumento histórico nacional el local de la
Sociedad Yugoeslava Durmitor ubicada en Colonia José Mármol, ex
Departamento de Napalpí, Provincia del Chaco.
Art. 2º - El Poder Ejecutivo adoptará las medidas que fueran
procedentes en el marco de la ley 12.665 y su modificatoria 24.252.
Art. 3º - Comuníquese al Poder Ejecutivo.
Jorge M. Capitanich.-
FUNDAMENTOS
Señor Presidente:
El local de la Sociedad Yugoeslava Durmitor es caro a los sentimientos,
no sólo de sus descendientes, sino de todos los habitantes de la
Colonia La Montenegrina de la provincia del Chaco. Este año, en que se
cumplen las bodas de diamante -75 años- de su creación, consideramos
imprescindible rescatarlo no sólo por su valor histórico sino también
por su valor arquitectónico, y además darle la utilidad que soñaron sus
fundadores: contribuir a la cultura.
El mayor anhelo de centenares de descendientes es ver resurgir en todo
su esplendor a este coloso, fiel exponente del espíritu de unión,
laboriosidad, tenacidad y esperanza, virtudes, éstas, con las que fue
gestado por nuestros ancestros.
Entre las diversas corrientes migratorias europeas pobladoras del
Chaco, y particularmente de Presidencia Roque Sáenz Peña, se contaron
los yugoeslavos y, entre ellos, los montenegrinos provenientes de suelo
eslavo, que fundaron la colonia rural La Montenegrina, a un lustro del
nacimiento del kilómetro 173 -creado por el militar Carlos Domínguez
Fernández en el centro del territorio del Chaco y que posteriormente,
por decreto nacional, pasaría a llevar el nombre del ex presidente- y a
pocos kilómetros de la citada terma y Capital Nacional del Algodón.
El 27 de marzo de 1917, con la llegada de siete inmigrantes de origen
montenegrino: Marcos Capitanich, Pedro Capitanich, Lázaro Cosanovich,
Mitar Michunovich, Pedro Milovich, Mitar Milovich y Daniel Svorcan, se
fundó la primera colonia del sudoeste chaqueño, paraje que enseguida se
conoció como La Montenegrina por el origen de sus fundadores.
Alrededor de estos siete primeros -cuyos nombres quedaron estampados en
el bronce en un monolito, que en su 80º aniversario evoca su memoria
dando el nombre de Los Pioneros a la plaza de la Colonia José Mármol,
más conocida como La Montenegrina, 40 kilómetros al sur de Presidencia
Roque Sáenz Peña-, se aglutinaron gran cantidad de connacionales:
familiares y amigos que allá en Europa recibían las noticias de las
posibilidades de encontrar trabajo.
Así, estos "gringos", junto a los aborígenes, fueron los únicos
pobladores en los comienzos. Luego, con los criollos que fueron
llegando de a poco se fue formando un conglomerado humano importante.
Dado el rápido crecimiento de esta colonia, donde los patios de las
casas se fueron poblando de niños, estos esforzados colonos de
inmediato pensaron en un lugar donde funcionara una escuela, además de
un punto de encuentro para el necesario esparcimiento. Así surgió la
idea: realizaron la primera reunión el 2 de octubre de 1928; nadie
faltó a la cita y desde ese momento, en que se formó la Comisión
Provisoria, se multiplicaron los brazos solidarios y las colaboraciones
de dinero para concretar el anhelado sueño.
Sería largo enumerar todas las actividades que se desarrollaron, pero
lo concreto es que en el segundo semestre de 1930, majestuosa e
imponente se erigía la Sociedad Yugoeslava Durmitor -le dieron este
nombre porque el pico más alto de la República de Montenegro es
precisamente Durmitor-.
La apertura de sus amplias puertas dio lugar a todo tipo de eventos
culturales y deportivos, además de cumplir con el rol de ayuda mutua.
Pero, lo más importante, fue el inicio de la escuela que comenzó a
funcionar en septiembre de 1930 con el Nº 180, en el local de la
Sociedad Durmitor. Funcionó por espacio de 22 años. Hoy la escuela Nº
180 lleva el nombre de "Colono Montenegrino", como una muestra de
gratitud hacia quienes se esforzaron por engrandecer esta tierra y no
escatimaron esfuerzos para contribuir con la cultura.
Es compartida por las diversas nacionalidades que se fundieron en
nuestra identidad argentina la versión de Catalina Milovich, que
historia la vida de esa colonia, dando testimonio de la inquebrantable
personalidad de los pioneros, comparable con la dureza del quebracho: a
cada golpe de la adversidad se hacían más fuertes, a cada tormenta se
arraigaban más profundamente y con la sequedad del dolor se erguían más
alto aún; concluyendo que así debemos ser sus descendientes: fuertes y
animosos, no decaer ante los embates presentados por la vida y, ante
eventuales problemas o caídas, levantarnos y proyectarnos hacia cosas
mayores, más sublimes incluso, manteniendo en tradiciones los usos y
costumbres de raigambre de la patria original adaptadas correctamente
al nuevo terruño, sin perder identidad ni desprender el cordón
umbilical de amor y unión entre los hombres y pueblos.
Siendo de público y notorio lo apreciable de esta iniciativa para
nuestros más caros sentimientos nacionales hacia las más diversas
comunidades acrisoladas a todo lo largo y ancho de nuestro solar patrio
en el marco de nuestra generosa tradición constitucional, petrificada
desde el propio Preámbulo, señor presidente, la alta valoración de este
honorable cuerpo no eludirá la necesidad de su pronta aprobación.
Sin otro particular, saludo al Señor Presidente con mi mayor
consideración.
Jorge M. Capitanich
Secretaría Parlamentaria
Dirección Publicaciones
(S-467/04)
BUENOS AIRES, 11 de Marzo de 2004
AL SEÑOR PRESIDENTE
DEL H. SENADO DE LA NACION
SR. D. DANIEL OSVALDO SCIOLI
S / D
Tengo el agrado de dirigirme
a Ud., con el objeto de solicitar quiera tener a bien haber por
reproducido el proyecto de ley S-3575/02 de mi autoría, por el cual se
declara monumento histórico nacional el local de la "Sociedad
Yugoeslava Durmitor", sito en Colonia José Mármol, Provincia del Chaco.
Jorge M. Capitanich.-
PROYECTO DE LEY
El Senado y Cámara de Diputados,¿
Artículo 1º - Declárase monumento histórico nacional el local de la
Sociedad Yugoeslava Durmitor ubicada en Colonia José Mármol, ex
Departamento de Napalpí, Provincia del Chaco.
Art. 2º - El Poder Ejecutivo adoptará las medidas que fueran
procedentes en el marco de la ley 12.665 y su modificatoria 24.252.
Art. 3º - Comuníquese al Poder Ejecutivo.
Jorge M. Capitanich.-
FUNDAMENTOS
Señor Presidente:
El local de la Sociedad Yugoeslava Durmitor es caro a los sentimientos,
no sólo de sus descendientes, sino de todos los habitantes de la
Colonia La Montenegrina de la provincia del Chaco. Este año, en que se
cumplen las bodas de diamante -75 años- de su creación, consideramos
imprescindible rescatarlo no sólo por su valor histórico sino también
por su valor arquitectónico, y además darle la utilidad que soñaron sus
fundadores: contribuir a la cultura.
El mayor anhelo de centenares de descendientes es ver resurgir en todo
su esplendor a este coloso, fiel exponente del espíritu de unión,
laboriosidad, tenacidad y esperanza, virtudes, éstas, con las que fue
gestado por nuestros ancestros.
Entre las diversas corrientes migratorias europeas pobladoras del
Chaco, y particularmente de Presidencia Roque Sáenz Peña, se contaron
los yugoeslavos y, entre ellos, los montenegrinos provenientes de suelo
eslavo, que fundaron la colonia rural La Montenegrina, a un lustro del
nacimiento del kilómetro 173 -creado por el militar Carlos Domínguez
Fernández en el centro del territorio del Chaco y que posteriormente,
por decreto nacional, pasaría a llevar el nombre del ex presidente- y a
pocos kilómetros de la citada terma y Capital Nacional del Algodón.
El 27 de marzo de 1917, con la llegada de siete inmigrantes de origen
montenegrino: Marcos Capitanich, Pedro Capitanich, Lázaro Cosanovich,
Mitar Michunovich, Pedro Milovich, Mitar Milovich y Daniel Svorcan, se
fundó la primera colonia del sudoeste chaqueño, paraje que enseguida se
conoció como La Montenegrina por el origen de sus fundadores.
Alrededor de estos siete primeros -cuyos nombres quedaron estampados en
el bronce en un monolito, que en su 80º aniversario evoca su memoria
dando el nombre de Los Pioneros a la plaza de la Colonia José Mármol,
más conocida como La Montenegrina, 40 kilómetros al sur de Presidencia
Roque Sáenz Peña-, se aglutinaron gran cantidad de connacionales:
familiares y amigos que allá en Europa recibían las noticias de las
posibilidades de encontrar trabajo.
Así, estos "gringos", junto a los aborígenes, fueron los únicos
pobladores en los comienzos. Luego, con los criollos que fueron
llegando de a poco se fue formando un conglomerado humano importante.
Dado el rápido crecimiento de esta colonia, donde los patios de las
casas se fueron poblando de niños, estos esforzados colonos de
inmediato pensaron en un lugar donde funcionara una escuela, además de
un punto de encuentro para el necesario esparcimiento. Así surgió la
idea: realizaron la primera reunión el 2 de octubre de 1928; nadie
faltó a la cita y desde ese momento, en que se formó la Comisión
Provisoria, se multiplicaron los brazos solidarios y las colaboraciones
de dinero para concretar el anhelado sueño.
Sería largo enumerar todas las actividades que se desarrollaron, pero
lo concreto es que en el segundo semestre de 1930, majestuosa e
imponente se erigía la Sociedad Yugoeslava Durmitor -le dieron este
nombre porque el pico más alto de la República de Montenegro es
precisamente Durmitor-.
La apertura de sus amplias puertas dio lugar a todo tipo de eventos
culturales y deportivos, además de cumplir con el rol de ayuda mutua.
Pero, lo más importante, fue el inicio de la escuela que comenzó a
funcionar en septiembre de 1930 con el Nº 180, en el local de la
Sociedad Durmitor. Funcionó por espacio de 22 años. Hoy la escuela Nº
180 lleva el nombre de "Colono Montenegrino", como una muestra de
gratitud hacia quienes se esforzaron por engrandecer esta tierra y no
escatimaron esfuerzos para contribuir con la cultura.
Es compartida por las diversas nacionalidades que se fundieron en
nuestra identidad argentina la versión de Catalina Milovich, que
historia la vida de esa colonia, dando testimonio de la inquebrantable
personalidad de los pioneros, comparable con la dureza del quebracho: a
cada golpe de la adversidad se hacían más fuertes, a cada tormenta se
arraigaban más profundamente y con la sequedad del dolor se erguían más
alto aún; concluyendo que así debemos ser sus descendientes: fuertes y
animosos, no decaer ante los embates presentados por la vida y, ante
eventuales problemas o caídas, levantarnos y proyectarnos hacia cosas
mayores, más sublimes incluso, manteniendo en tradiciones los usos y
costumbres de raigambre de la patria original adaptadas correctamente
al nuevo terruño, sin perder identidad ni desprender el cordón
umbilical de amor y unión entre los hombres y pueblos.
Siendo de público y notorio lo apreciable de esta iniciativa para
nuestros más caros sentimientos nacionales hacia las más diversas
comunidades acrisoladas a todo lo largo y ancho de nuestro solar patrio
en el marco de nuestra generosa tradición constitucional, petrificada
desde el propio Preámbulo, señor presidente, la alta valoración de este
honorable cuerpo no eludirá la necesidad de su pronta aprobación.
Sin otro particular, saludo al Señor Presidente con mi mayor
consideración.
Jorge M. Capitanich



