Número de Expediente 2350/06

Origen Tipo Extracto
2350/06 Senado De La Nación Proyecto De Declaración MARTINEZ PASS DE CRESTO : PROYECTO DE DECLARACION ADHIRIENDO A LA CONMEMORACION DEL 190ª ANIVERSARIO DE LA DECLARACION DE LA INDEPENDENCIA DE LA NACION ARGENTINA VOTADA EN EL CONGRESO DE TUCUMAN EL 9 DE JULIO DE 1816 .
Listado de Autores
Martínez Pass de Cresto , Laura

Fechas en Dir. Mesa de Entradas

MESA DE ENTRADAS DADO CUENTA Nº DE D.A.E.
04-07-2006 12-07-2006 105/2006 Tipo: NORMAL

Fecha de Ingreso a Dir. Gral. de Comisiones

DIR. GRAL. de COMISIONES INGRESO DEL DICTAMEN A LA MESA DE ENTRADAS
11-07-2006 SIN FECHA

Giros del Expediente a Comisiones

COMISIÓN FECHA DE INGRESO FECHA DE EGRESO

ORDEN DE GIRO: 1
11-07-2006 12-07-2006

ENVIADO AL ARCHIVO : 07-09-2006

Resoluciones

SENADO
FECHA DE SANCION: 12-07-2006
SANCION: APROBO
COMENTARIO: SOBRE TABLAS
NOTA:SE AP. UN PD. CONJ. S. 2101,2123,1523,2265 Y 2277/06
En proceso de carga

Senado de la Nación
Secretaría Parlamentaria
Dirección Publicaciones

(S-2350/06)

PROYECTO DE DECLARACION

El Senado de la Nación

DECLARA:

Su adhesión a la conmemoración del 190ª aniversario de la DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE LA NACIÓN ARGENTINA votada en el Congreso de Tucumán el 9 de julio de 1816.

Laura Martínez Pass de Cresto.

FUNDAMENTOS

Señor Presidente

A solo una década de cumplirse el Bicentenario de la Declaración de nuestra Independencia política del colonialismo europeo, cabe reflexionar acerca de aquella gesta que nos enorgullece, de los tiempos posteriores, difíciles y dolorosos en varias oportunidades, y este presente que nos compromete a todos. Quizás como consuelo debemos recordar que nuestra nación debió esperar seis años para ser independiente a pesar de contar desde 1810 con un Gobierno Patrio; y también aguardar otros difíciles treinta y siete años para poder sancionar su Carta Magna, no obstante ello los argentinos siempre mantuvimos en alto los ideales de Mayo expresados por nuestro pueblo en la Plaza Mayor.

Los actores del Congreso de San Miguel de Tucumán, que hace 190 años proclamaron la Independencia, y cuantos respaldaron desde distintos ámbitos la concreción de aquella decla­ración solemne, fueron seres tan ansio­sos de bienestar y sosiego como los del presente; golpeados muchas veces por las dificultades y el infortunio en tiem­pos en que las enfermedades, la distan­cia y la casi infranqueable barrera del "desierto", que rodeaba de peligros a los principales centros urbanos, consti­tuían moneda corriente.

Pero supieron sobreponerse en bien de sus ideales y posponer diferencias y apetencias para alcanzar las metas que se habían fijado. Después de casi seis años de devastado­ras luchas internas y externas, con la amenaza de una gran expedición mili­tar española para reconquistar el anti­guo Virreinato del Río de la Plata, que tomó finalmente el rumbo de la Costa Firme; con el riesgo de que la Santa Alianza surgida en Europa tras la caída de Napoleón, bloquease todo intento de independencia; además del peligro de una invasión portuguesa y frente la oposición a participar de los pueblos del Litoral bajo la égida de Artigas; las sublevaciones locales que podían impe­dir la reunión del Congreso y el reciente alzamiento del Ejército de Observación.

Aquellos hombres de dis­tintas edades, profesiones e ideas, se aventuraron a marchar hacia la lejana San Miguel. Lo era aun para los diputa­dos de las provincias del norte, que, aunque más cercanos, no podían evitar los obstáculos de una naturaleza muchas veces hostil.

En cuanto a los que llegaron desde Buenos Aires y el centro del país, sumaron al ajetreo de los sinuosos caminos y las incómodas postas en las que pululaban los insectos y las alima­ñas, el peligro de los ataques indios y la asechanza de los perros cimarrones que aparecían donde menos se los esperaba para devorar sus presas, sin importar que fuesen humanas.

Se trataba de los hombres conspicuos de sus respectivas provincias, tanto por su capacidad intelectual como por su prudencia política. Clérigos y abogados en su gran mayoría, educados casi todos en las universidades de Córdoba, Charcas, Lima o Santiago de Chile eran, en su formación y modo de pen­sar, "decididamente representativos de sus provincias y por ende de la nación como conjunto".

Salvo sólo uno de los congresales, que tenía instrucciones expresas a favor del régimen republicano, la gran mayoría se volcaba por la instauración de una monarquía constitucional al estilo bri­tánico, y los libros que conducían en sus alforjas así lo demostraban. También abrigaban tales convicciones San Martín, quien se hallaba empeñado en formar en Mendoza el Ejército de los Andes, y Belgrano, jefe del
Ejército del Norte, aunque el primero estuviera a favor de la coronación de un príncipe europeo, y el segundo, de la entroniza­ción de un descendiente de los incas.

Pero todos sabían que el principal y máximo objetivo era la declaración de la Independencia, sin la cual no tendría real sentido la organización jurídica del Estado. Y así, el 9 de Julio de 1816, con la presidencia del diputado sanjuanino Francisco Narciso de Laprida, en medio de la expectación de la gente que rode­aba la modesta casa donde se realiza­ban las deliberaciones, los congresales declararon "SOLEMNEMENTE A LA FAZ DE LA TIERRA QUE ES VOLUNTAD UNÁNIME E INDUBITABLE DE ESTAS PROVINCIAS ROMPER LOS VIOLENTOS VÍNCULOS QUE LAS LIGABAN A LOS REYES DE ESPAÑA... E INVESTIRSE DEL ALTO CARÁCTER DE NACIÓN LIBRE E INDEPEN­DIENTE DEL REY FERNANDO VII, SUS SUCE­SORES Y METRÓPOLI". Doce jornadas más tarde, en la fórmula de juramento se aclaró "Y DE TODA OTRA DOMINACIÓN EXTRANJERA" .

Junto a Belgrano, al gobernador y a otros dignatarios, próximos al pueblo estremecido por fervoroso entusiasmo, estaban los diputados que se habían comprometido en nombre de las pro­vincias que representaban, al cumpli­miento y sostén de la voluntad de emancipación. Se hallaban quienes, según Joaquín V. González, constituían "la asamblea más nacional, más Argen­tina y más representativa que haya existido jamás en nuestra historia".

Por el valor que significa, para todos los corazones argentinos, la gesta imborrable de nuestra Independencia y su ejemplar vigencia en el presente, solicito de mis pares la aprobación del presente Proyecto.-

Laura Martínez Pass de Cresto.