Número de Expediente 1570/07
N° | Origen | Tipo | Extracto |
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1570/07 | Senado De La Nación | Proyecto De Comunicación | ESCUDERO : PROYECTO DE COMUNICACION POR EL CUAL SE SALUDA A TODOS LOS PUEBLOS Y COMUNIDADES INDIGENAS ASENTADOS EN EL PAIS , AL CELEBRARSE UN AÑO NUEVO . |
Listado de Autores |
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Escudero
, Sonia Margarita
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Fechas en Dir. Mesa de Entradas
MESA DE ENTRADAS | DADO CUENTA | Nº DE D.A.E. |
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23-05-2007 | 06-06-2007 | 72/2007 Tipo: NORMAL |
Fecha de Ingreso a Dir. Gral. de Comisiones
DIR. GRAL. de COMISIONES | INGRESO DEL DICTAMEN A LA MESA DE ENTRADAS |
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04-06-2007 | SIN FECHA |
Giros del Expediente a Comisiones
COMISIÓN | FECHA DE INGRESO | FECHA DE EGRESO |
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DE POBLACIÓN Y DESARROLLO HUMANO
ORDEN DE GIRO: 1 |
04-06-2007 | 06-06-2007 |
ENVIADO AL ARCHIVO : 03-07-2007
Resoluciones
SENADO |
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FECHA DE SANCION: 06-06-2007 |
SANCION: APROBO |
COMENTARIO: SOBRE TABLAS |
NOTA: |
En proceso de carga
Senado de la Nación
Secretaría Parlamentaria
Dirección Publicaciones
(S-1570/07)
PROYECTO DE COMUNICACION
El Senado de la Nación
Saluda a todos los pueblos y comunidades indígenas asentados en el territorio argentino, al celebrarse un Año Nuevo y la renovación del compromiso con la tierra y el ambiente; hace votos para que este pacto primordial traiga armonía, paz y sea motivo de júbilo y reencuentro y celebra el rescate de las prácticas tradicionales.
Sonia Escudero.
FUNDAMENTOS
Sr. Presidente:
La causa del invierno, como el resto de las estaciones del año, tienen su origen en fenómenos astronómicos relacionados con la inclinación del eje de rotación terrestre, la órbita de nuestro planeta y la incidencia de la radiación solar.
Debido a que el eje de rotación de la Tierra está oblicuo con respecto al plano de la órbita, los hemisferios Sur y Norte terrestres van recibiendo distinta cantidad de energía solar a lo largo del año.
Cuando por el sesgo del eje de rotación terrestre el hemisferio sur ¿apunta¿ al sol, recibe sus rayos en forma perpendicular; la radiación es más intensa y, por lo tanto, estamos en verano. Pero cuando la situación es la inversa, y la inclinación del eje terrestre hace que el hemisferio sur quede inclinado ¿hacia atrás¿ respecto del sol, sus rayos nos llegan en forma muy oblicua, su intensidad es entonces menor y por lo tanto estamos en invierno. Este ángulo de incidencia de la radiación solar es también responsable de que la cantidad de horas de oscuridad sea mucho mayor que la cantidad de horas de luz. Por eso, en invierno las noches son más largas y los días más cortos.
Con precisiones científicas brindadas por la astronomía actual se puede calcular con exactitud el momento que comienza el invierno pero, lejos de estos tiempos, las culturas americanas nativas registraban y siguen registrando el día más corto del año con distintas celebraciones y con el primer rayo del sol del 21 de junio celebran el inicio de un nuevo ciclo agrícola y, con él, el comienzo del nuevo año.
El solsticio de invierno es considerado por los pueblos indígenas como un renacer. Es el período del año en que la naturaleza se renueva. Ha finalizado la época de cosecha y el descanso necesario de la tierra y está preparada para su nuevo tiempo de fertilidad. Se acerca la siembra. Pronto los brotes emergerán desde la Madre Tierra, los animales cambiarán su pelaje y el agua de los ríos se nutrirá de lluvias y deshielos. Este momento es visualizado como el tiempo en que ¿El sol emprende su camino de regreso a la Tierra¿. Regresa la luz y, con ella, la vida en todo su esplendor.
Pero no sólo la naturaleza se renueva, también los seres humanos. Al saberse parte de la naturaleza los pueblos indígenas establecen con ella relaciones de reciprocidad.
La importancia de esta relación primordial se expresa en la identidad social, cultural y religiosa de los pueblos indígenas, siempre vinculada al culto de la naturaleza, a los elementos que la constituyen: el Sol (padre sol), la tierra (madre tierra), los árboles como el Canelo o la Araucaria y los animales, todos sagrados en este mundo donde la vida es el mayor tesoro.
El ¿Año Nuevo¿, para los originarios, constituye, entonces, un momento primordial en que el ser humano y la naturaleza pactan su vida en armonía, celebrando la ceremonia ritual del Año Nuevo o del inicio de un nuevo ciclo de la vida.
Por ello las culturas andinas celebran el Inti Raimi, cuyos orígenes se pierden en el inicio de la civilización que ocupaba el Tahuantisuyu. Estas culturas habían detectado el ciclo solar y conocían los tiempos que marcan los solsticios de verano y de invierno. Así, ellos sabían que desde cierto día las horas de luz comenzaban a acortarse hasta llegar al día más corto del año. Esto marcaba el inicio del año nuevo agrícola, en el marco de un calendario solar muy bien desarrollado.
En las épocas del Imperio Inca, el Inti Raymi era una forma de ejercer el poder humano. El Inca, con la ayuda de los yatiris (sacerdotes) inducían al Inti a regresar de su alejamiento terminal del solsticio, para devolver el favor de sus rayos que fecundan la tierra y de la que nace transformado todo lo que el hombre necesita. En la víspera todos los fuegos se apagan en consonancia con las caídas del sol y en el centro del Cusco, en la gran plaza Huaycapata (hoy Plaza de Armas) se concentraban los más brillantes sabios, yatiris y personajes del imperio.
Así, cuando el sol se ponía en el oeste el día anterior al solsticio, comenzaba la vigilia para pedir al padre Sol (Tata Inti) que regresara y comenzara a iluminar los días cada vez más, para que con sus rayos fecundara nuevamente la tierra para que a su vez, ésta produjera todos los bienes que el hombre necesitaba.
Esta celebración fue prohibida por los españoles quienes además, promovieron las fiesta de Hábeas Christi el mismo 21 y de San Juan el Bautista el 24 de junio con el objetivo de desterrar lo que para ellos eran culturas paganas. En gran medida, lo lograron ya que recién en 1944 comenzó en Perú un movimiento para recuperar estas ceremonias, pertenecientes a culturas ancestrales de los originales pueblos americanos andinos.
Para el Pueblo Aymara, la noche más larga y el día más corto del año es conocida como Noël. Por oposición al solsticio de verano cuya celebración es más ¿abierta¿, la fiesta del solsticio de invierno es más ¿cerrada¿. Es ante todo la fiesta de la familia, lo cual denota la influencia evidente de la estación: cuando hace frío los hombres se reúnen alrededor del fuego.
Pero la palabra ¿familia¿ puede entenderse en sentido amplio: clan, - comunidad, familia espiritual (los que comparten lazos comunes). Así, en razón de este aspecto ¿cerrado¿, íntimo, Noël implica el recogimiento.
Para los aymara, Noël es una fiesta de esperanza pero también de inquietud. Es el momento en el que todo se detiene. Los procesos de vida parecen hacerse más lentos. No se sabe si el sol volverá. Los hombres sustituyen al luminoso astro que no les alumbra, se reúnen para ¿ayudarlo¿ a retomar su punto de partida.
Una antigua tradición requiere que durante estos días nada ¿gire¿ (que la rueca no hile, que no se lave la ropa). Es un ¿descanso anual¿ para recomenzar, como el sol, hacia un nuevo año.
Asimismo, con ceremonias de purificación, los Mapuches, celebran el We Xipantu (que se pronuncia hue tripantu) o Año Nuevo. Uno de los tres grandes ritos de esta nación.
La celebración comienza la noche del 23 de junio, con una reunión familiar, en la que se cuentan historias tradicionales de la familia, como preparación de la salida del Sol, el día 24.
En el período de epewun, que es antes de la amanecida, hombres, mujeres y niños e invitados concurren al río, vertiente o estero más cercano a bañarse y esperar la nueva salida del sol con el cuerpo y el espíritu renovado y limpio y sintiendo la fuerza del Dios Gnechen.
Cuando el sol y la luz cubren el espacio visible se dice Auki We Tripantu (llegó el nuevo año) o también Wñoi Tripantu (regresa la saluda del sol). De esta manera en el amanecer el día 24 de junio se inicia otro ciclo de vida en el mundo mapuche y en la madre tierra. Durante el día continúan distintas actividades, según la región. Por lo general es un día de reencuentro, de armonización y equilibrio de las relaciones familiares
Es por todo lo expuesto y como lo sostengo año a año, creo necesario respetar las costumbres ancestrales de los Pueblos indígenas y por ende las celebraciones del inicio de un nuevo ciclo agrícola o Nuevo Año, por lo que solicito a mis Pares me acompañen con su voto.
Sonia Escudero.