Número de Expediente 1078/06

N° Origen Tipo Extracto
1078/06 Senado De La Nación Proyecto De Ley GALLEGO : PROYECTO DE LEY INSTITUYENDO EL 9 DE JUNIO COMO EL " DIA NACIONAL DE LA REIVINDICACION DE LAS INSTITUCIONES DEMOCRATICAS " .
Listado de Autores
Gallego , Silvia Ester

Fechas en Dir. Mesa de Entradas

MESA DE ENTRADAS DADO CUENTA Nº DE D.A.E.
20-04-2006 26-04-2006 46/2006 Tipo: NORMAL

Fecha de Ingreso a Dir. Gral. de Comisiones

DIR. GRAL. de COMISIONES INGRESO DEL DICTAMEN A LA MESA DE ENTRADAS
25-04-2006 13-02-2006

Giros del Expediente a Comisiones

COMISIÓN FECHA DE INGRESO FECHA DE EGRESO

ORDEN DE GIRO: 1
25-04-2006 13-03-2007
DE DERECHOS Y GARANTÍAS
ORDEN DE GIRO: 2
25-04-2006 13-03-2007

EL EXPEDIENTE CADUCO EL 28-02-2009

ENVIADO AL ARCHIVO : 16-06-2009

Resoluciones

SENADO
FECHA DE SANCION: 14-11-2007
SANCION: APROBO
COMENTARIO:
NOTA:PASA A DIP.
OBSERVACIONES
PROYECTOS DE LEY QUE HABRIAN CADUCADO EN LA H. CAMARA DE DIPUTADOS POR ISP-26/09

Órdenes del Día

NÚMERO DE FECHA ESTADO ANEXO
15/07 13-03-2007 APROBADA
En proceso de carga

Senado de la Nación
Secretaría Parlamentaria
Dirección Publicaciones

(S-1078/06)

PROYECTO DE LEY

El Senado y Cámara de Diputados,...

Artículo 1°- Institúyese el 9 de junio como el ¿Día Nacional de la Reivindicación de la Instituciones Democráticas¿ en conmemoración de quienes resultaron víctimas de los fusilamientos del 9 de junio de 1956.

Art. 2°- El Consejo Federal de Cultura y Educación de la
Nación y las autoridades educativas de las distintas jurisdicciones acordarán incluir en sus calendarios escolares jornadas alusivas al Día Nacional instituido por el artículo anterior, que consoliden la memoria colectiva de la sociedad y auspicien la defensa permanente del Estado de Derecho y la plena vigencia de los Derechos Humanos.

Art. 3°- Facúltese al Poder Ejecutivo para disponer en los
distintos ámbitos de su competencia la implementación de actividades específicas alusivas a lo dispuesto en los artículos anteriores.

Art. 4°- Comuníquese al Poder Ejecutivo

Silvia E. Gallego.-

FUNDAMENTOS

Señor Presidente:

El 9 de junio de 1956 se produjo el levantamiento cívico militar que, encabezado por el general Juan José Valle, tuvo por objetivo recuperar el poder que la autodenominada Revolución Libertadora le había arrebatado al pueblo al derrocar al Presidente constitucional Juan Domingo Perón.

La rebelión falló y la jornada terminó forma trágica, con numerosos fusilamientos de civiles y militares. El levantamiento del 9 de junio no fue un hecho aislado, sino la respuesta natural del pueblo ante la agresión de militares que un año antes había iniciado una escalada en contra de toda la población.

Es necesario explicar el marco en el cual se produjo esta rebelión para entender con mayor claridad desde donde se gestó este enfrentamiento entre compatriotas. El primer hecho significativo fue el bombardeo de junio de 1955, cuando en la Plaza de Mayo quedaron tendidas cerca de 300 personas asesinadas, luego del paso de aviones militares que llegaban como fin derrocar a Perón. En septiembre del mismo año se produjo el golpe de Estado, que no sólo inició una feroz persecución a militantes y simpatizantes justicialistas, sino que prohibió todo lo que estuviera relacionado con el peronismo.

Si bien el golpe de Estado no desembocó en una guerra civil no impidió que los perseguidos se empezaran a organizar para resistir el embate de la movida golpista que encabezó el General Eduardo Lonardi primero, y continuaron con más fuerza represiva Aramburu y Rojas.

Esos movimientos de resistencias fueron espontáneos, muchas veces sin coordinación entre sí. En las Fuerzas Armadas también hubo militares que se resistían internamente al golpe ¿libertador¿. De ellos, algunos fueron dados de baja, otros fueron mantenidos al margen de toda actividad y los que pasaron inadvertidos quedaron dentro de la institución tratando de tomar contacto con grupos de la informal resistencia peronista.

En ese contexto, Juan José Valle fue el General que decidió comandar la revuelta del 9 de junio de 1956 para derrocar a Aramburu y Rojas. Lo acompañaron el general Raúl Tanco, un grupo muy pequeño de coroneles, algunos oficiales, una mayor cantidad de suboficiales y grupos civiles.

En el interior estaba armada la red en lugares como La Pampa, Córdoba, Salta y Rosario. En la Provincia de Buenos Aires, los ejes de la rebelión estuvieron en La Plata, Avellaneda, Lanús, La Tablada, Capital Federal y Campo de Mayo, la guarnición militar más grande del país.

Antes de la medianoche del 9 de junio, el General Valle debía dar a conocer la proclama a través de una radio, para eso se debía tomar una antena transmisora, cosa que falló y marcó el inicio del fin. Sólo en La Pampa se llega a leer la proclama, pero el levantamiento que había llegado a tomar la ciudad de Santa Rosa, es truncado con la llegada del Ejército y la aviación.

En La Plata, después de un intenso enfrentamiento, un grupo bajo el mando del Coronel Cogorno llega a tomar el Regimiento de Infantería 7, pero al día siguiente el levantamiento es frustrado. Los otros puestos tampoco llegan a consolidarse, en algunos casos ni siquiera entran al cuartel.

Mientras tanto, ese 9 de junio, a las once y media de la noche una comisión de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, a las órdenes del coronel Desiderio Fernández Suárez fusiló en un basural de José León Suárez a un grupo de civiles a quienes se consideró implicados en el levantamiento peronista.

Se trató de un operativo inhumano donde murieron cinco de los detenidos: Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Carlos Alberto Lizaso, Vicente Rodríguez y Mario Brion, mientras que otros siete lograron escapar, entre quienes estaban Julio Troxler y Juan Carlos Livagra, que entonces comenzaron a narrar lo que habían vivido aquella noche en el basural de José León Suárez

El domingo 10 de junio, a menos de veinticuatro horas del levantamiento peronista y cuando ya no existían focos de resistencia, el gobierno de facto encabezado por el General Pedro Eugenio Aramburu y el Almirante Isaac Rojas lanza el decreto Nº 10.364, que impone la ley marcial. La pena de muerte debía hacerse efectiva y en muchos casos se aplica reatroactivamente a quienes se habían sublevado el sábado 9 y ya se habían rendido.

Si durante los siguientes días de junio no hubo más fusilamientos fue porque el general Juan José Valle, que no había sido atrapado, se entregó voluntariamente, con el compromiso que se detendría la matanza. Valle fue fusilado el martes 12 de junio sin decreto de fusilamiento, mientras que los detenidos quedarían en esa condición hasta la llegada al poder del presidente constitucional Arturo Frondizi, quien asumió en 1958.

Creemos que vale la pena recordar con nombre y apellido, al margen de los anteriormente mencionados, a quienes perdieron la vida en esa jornada; el Coronel José Albino Irigoyen, fusilado en Lanús sin decreto de fusilamiento; el Coronel Alcibíades Eduardo Cortínez, fusilado en Campo de Mayo, decreto de fusilamiento 10.364; el Coronel Oscar Lorenzo Cogorno, fusilado en La Plata, decreto 10.364; el Coronel Ricardo Ibazeta, fusilado en Campo de Mayo, decreto de fusilamiento 10.364; el Capitán Eloy Luis Caro, fusilado en Campo de Mayo, decreto de fusilamiento 10.364; el Capitán Dardo Néstor Cano, fusilado en Campo de Mayo, decreto de fusilamiento 10.364; el Capitán Jorge Miguel Costales, fusilado en Lanús sin decreto de fusilamiento; el Teniente Primero Jorge Leopoldo Noriega, fusilado en Campo de Mayo, decreto de fusilamiento 10.364; el Teniente Primero de Banda -dado que en esta lista también se incluyó a músicos que no tenían nada que ver con la tentativa que había comandado el General Valle y murieron usando como única arma el instrumento musical que empleaban en la orquesta- Néstor Marcelo Videla, fusilado en Campo de Mayo, decreto de fusilamiento 10.364; el Suboficial Principal Miguel Ángel Paolini, fusilado en Campo de Mayo, decreto de fusilamiento 10.364, el Suboficial Principal Ernesto Garecca, fusilado en Campo de Mayo, decreto de fusilamiento 10.364; el Sargento Hugo Eladio Quiroga, fusilado en Campo de Mayo, decreto de fusilamiento 10.364; el Sargento Ayudante Isauro Costa, el Sargento Ayudante Carpintero Luis Puchetti, el Sargento Músico Luciano Isaías Rojas, el Cabo Músico Miguel José Rodríguez; los ciudadanos Clemente Braulio Ross, Norberto Ross, Osvaldo Alberto Abedro y Dante Hipólito Lugo, fusilados en Lanús.

Es de destacar y a ello apunta este Proyecto, que la revuelta del 9 de junio no es recordada por la espectacularidad, ni porque haya jaqueado un poder infinitamente más grande, ni porque se haya prolongado en el tiempo. La Revolución de Valle es recordada porque al fracasar, los participantes fueron pasados por las armas, siendo fusilados civiles, suboficiales y oficiales, entre ellos, algunos que no formaban parte del movimiento sedicioso y otros, fusilados aplicando la ley marcial con retroactividad.

"Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las instituciones, templo y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de Uds. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos, sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derechos obreros, sin nada (...) Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la patria.¿ El segmento transcripto pertenece a la carta firmara por el General Valle, el 12 de Junio de 1956.

Pero no todos vivieron esta etapa dolorosa del país, por una cuestión generacional, ni todos tuvieron la posibilidad de dimensionar lo que se empezaba a gestar.

Estos hechos fueron la antesala de uno de los períodos más oscuros y crueles de nuestra vida contemporánea. Fue el mensaje más terrible que una sociedad pudo haber recibido. A partir de allí, se instrumentó una política sustentada en el terrorismo de Estado y en una campaña sostenida y sistemática, que atacó los valores más sublimes de nuestro pueblo: su solidaridad, su libertad, sus ideales de pensar que todos teníamos derecho a trabajar por un país distinto, con nuestras diferencias.

Es necesario entender la importancia que tendrá contar en nuestro calendario con el día nacional de la: Reivindicación de la Instituciones Democráticas donde todos los argentinos juntos y sin importar las banderas políticas y los cultos que profesen se unan para reflexionar sobre el presente, el pasado y el futuro de nuestro país.

Por las razones expuestas, solicitamos a los Señores Legisladores la aprobación del presente Proyecto de Ley.

Silvia E. Gallego.-