LAS DOS CUMBRES. EL CRUCE DE LOS ANDES Y LA CONSTRUCCIÓN DEL HÉROE
En el marco de la Semana Sanmartiniana, la Dirección General de Cultura del Honorable Senado de la Nación, a través del Museo Parlamentario, presentó en el Atrio del Palacio Legislativo la exposición "Las dos cumbres. El Cruce de los Andes y la construcción del héroe", realizada en colaboración con la Asociación Legislativa Sanmartiniana y la Asociación Civil Cultural Sanmartiniana de Lobos.
La muestra propuso volver sobre uno de los acontecimientos fundamentales de la historia argentina desde una perspectiva particular: comprender tanto la dimensión material y humana del Cruce de los Andes de 1817 como el proceso mediante el cual aquella gesta fue narrada, representada y transmitida a lo largo de las generaciones hasta convertirse en uno de los grandes relatos fundacionales de la Nación.
La propuesta partió de una pregunta central: ¿cómo se convierte un acontecimiento histórico en una imagen perdurable?
La campaña del Ejército de los Andes constituyó una empresa militar de enorme complejidad. Requirió organizar hombres y recursos, trasladar armamento, animales y provisiones y atravesar una geografía extrema. Las condiciones de la alta montaña, las grandes distancias y las dificultades logísticas permitieron dimensionar la magnitud de una operación decisiva para la independencia americana.
Pero aquella experiencia no quedó circunscripta al acontecimiento histórico. Con el paso del tiempo fue narrada, pintada, enseñada y conmemorada. De esa manera, el Cruce de los Andes adquirió una dimensión simbólica y la figura de José de San Martín trascendió progresivamente al militar y al hombre histórico para transformarse en uno de los grandes emblemas nacionales.
Entre las piezas centrales de la exposición se encontró "Dos cumbres, San Martín y el Aconcagua", obra monumental realizada por Fidel Roig Matons en 1947. En ella, el Libertador y la montaña establecieron un diálogo simbólico: una cumbre perteneciente a la naturaleza y otra construida por la historia y la memoria.
La exhibición incluyó también un retrato del General José de San Martín realizado por Delia B. Suárez en 1948 e incorporado ese mismo año al patrimonio del Senado, así como un busto del Libertador realizado por la escultora Alicia Carbone.
Otro de los objetos destacados fue el collar de la Orden del Libertador General San Martín, cuya composición reunió diferentes elementos vinculados con la iconografía sanmartiniana, entre ellos laureles, soles, el cóndor andino, los colores nacionales y una reproducción en miniatura del sable corvo.
A través de pinturas, esculturas, objetos, libros e imágenes, la exposición permitió recorrer no solamente la gesta de 1817, sino también las diferentes formas mediante las cuales la Argentina eligió recordar, representar y transmitir la figura del Libertador.
Como parte de la programación de la Semana Sanmartiniana, se realizaron además visitas culturales guiadas por la exposición, que permitieron al público profundizar en las piezas exhibidas, su contexto histórico y el proceso de construcción de la memoria sanmartiniana.
De esta manera, "Las dos cumbres" articuló historia, patrimonio, arte y educación para proponer una mirada sobre San Martín que integró al protagonista de la independencia con las múltiples representaciones que, a lo largo del tiempo, contribuyeron a convertirlo en una de las figuras fundamentales de la identidad nacional.



