10 de julio de 2020

LA COMISIÓN DE ASUNTOS ECONÓMICOS DE PARLATINO SESIONÓ DE MANERA VIRTUAL

FUE PReSIDIDA POR EL SENADOR ADOLFO RODRÍGUEZ SAÁ. EN LA MISMA, LA CEPAL expuso sobre los efectos de la pandemia en el continente y estrategias para mitigar su impacto.

El día 10 de julio pasado, se reunió de modo virtual la comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO). La misma fue presidida por el senador puntano Adolfo Rodríguez Saá en su carácter de Vicepresidente Primero. El legislador argentino expuso sobre la problemática de la deuda externa que tomó el gobierno de nuestro país en los años anteriores a la pandemia, lo que resultó un agravante a la crisis nacional, regional y mundial causada por el Covid 19. Seguidamente, Wilson Peres Núñez, oficial superior de Asuntos Económicos de la Unidad de Desarrollo Industrial y Tecnológico de la CEPAL expuso en la reunión que se espera que este año el PBI de Latinoamérica caiga un 9,1% y el desempleo regional alcance un 13,5% con una tasa de pobreza superior al 37%, lo que sería equivalente a una cifra de 45 millones de nuevos pobres, de los cuales 28 millones caerían en la extrema pobreza.

Asimismo, Peres Núñez señaló que se espera que el comercio mundial caiga alrededor del 32% a causa de la pandemia, y que Latinoamérica vea disminuidas sus exportaciones en un 25%. Esta situación, se vería agravada en la región por menor actividad económica de socios comerciales, caída de precios primarios, menor demanda de servicios turísticos y peores condiciones financieras mundiales, remarcó. Y agregó que cerca de 2,7 millones de empresas formales, en su mayoría pymes y microempresas, podrían cerrar, lo que derivaría en más de 8,5 millones de empleos formales perdidos.

El expositor concluyó señalando que desde la CEPAL se analizaron posibles medidas para reducir el impacto los efectos de la crisis, de las cuales el organismo ponderó positivamente la implementación de un ingreso básico de emergencia, lo que equivaldría a un costo del 2,1% del PBI regional, un bono contra el hambre para la población en extrema pobreza, equivalente a un 0,5% del PBI, pago de un porcentaje de los salarios a empresas en riesgo, equivalente a un 2,7% del PBI, y mayores plazos y períodos de gracia en los créditos. El especialista indicó que estas son las medidas que deberían tomarse en lo inmediato para mitigar los efectos de la crisis mundial para luego, a más largo plazo, realizar estrategias de desarrollo para el crecimiento de la producción y el empleo, con nuevas tecnologías, reforzando los esquemas de integración regional.