Número de Expediente 2299/06
| N° | Origen | Tipo | Extracto |
|---|---|---|---|
| 2299/06 | Senado De La Nación | Proyecto De Comunicación | CURLETTI : PROYECTO DE COMUNICACION SOLICITANDO INFORMES SOBRE DIVERSOS ASPECTOS DE LA CALIDAD DEL SERVICIO PRESTADO POR LA EMPRESA METROVIAS , EN TRENES SUBTERRANEOS Y PREMETRO DE LA CAPITAL FEDERAL . |
| Listado de Autores |
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Curletti
, Mirian Belén
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Fechas en Dir. Mesa de Entradas
| MESA DE ENTRADAS | DADO CUENTA | Nº DE D.A.E. |
|---|---|---|
| 29-06-2006 | 12-07-2006 | 103/2006 Tipo: NORMAL |
Fecha de Ingreso a Dir. Gral. de Comisiones
| DIR. GRAL. de COMISIONES | INGRESO DEL DICTAMEN A LA MESA DE ENTRADAS |
|---|---|
| 11-07-2006 | SIN FECHA |
Giros del Expediente a Comisiones
| COMISIÓN | FECHA DE INGRESO | FECHA DE EGRESO |
|---|---|---|
| DE INFRAESTRUCTURA, VIVIENDA Y TRANSPORTE
ORDEN DE GIRO: 1 |
12-07-2006 | 28-02-2008 |
EL EXPEDIENTE CADUCO EL 29-02-2008
ENVIADO AL ARCHIVO : 16-10-2008
En proceso de carga
Senado de la Nación
Secretaría Parlamentaria
Dirección Publicaciones
(S-2299/06)
PROYECTO DE COMUNICACION
El Senado de la Nación
Se dirige al Poder Ejecutivo Nacional solicitando informe, a través del organismo de competencia, respecto a las verificaciones realizadas sobre la calidad del servicio prestado por la empresa Metrovias, concesionaria del las líneas de trenes subterráneos y del Premetro de esta Capital, en lo referente a:
1. Medidas de seguridad y prevención para pasajeros en trenes, andenes y sectores de atención al público y circulación.
2. Sistemas de seguridad mecánica y electrónica de los trenes.
3. Estado de vías y señalización.
4. Atención sanitaria y medios de comunicación de emergencias en trenes, andenes, sectores de atención al público y circulación.
5. Atención al público por parte del personal de trenes y boleterías.
6. Funcionamiento adecuado de medios de circulación mecánica, como escaleras y ascensores.
7. Mejoras alcanzadas en cuanto a la accesibilidad para personas con discapacidad o movilidad reducida.
8. Frecuencia y tipo de siniestros o accidentes detectados en trenes, andenes, sectores de atención al público y circulaciones.
9. Cantidad y motivos de las denuncias formuladas por usuarios en los libros de quejas, y ante los organismos públicos de control del servicio. Respuestas brindadas ante los reclamos y tiempo promedio de respuesta a los mismos.
Mirian Curletti.
FUNDAMENTOS
Señor Presidente:
La experiencia mundial nos indica que el transporte de pasajeros mediante trenes subterráneos, juntamente con los ferrocarriles, constituyen los medios más rápidos, económicos, y amigables para el ambiente.
La Capital Federal fue, a inicios del siglo XX una de las ciudades de avanzada del mundo, en cuanto a la instalación de una red de trenes subterráneos, con la actual línea A inaugurada en 1913.
Motivos económicos y de planificación impactaron en el crecimiento de la red, el que se hizo más moroso desde la década del treinta, contemplando un estancamiento hacia mediados de siglos, que fue superado con la decisión estratégica de municipal durante la administración del Presidente Alfonsín.
El crecimiento, si bien lento, ha evidenciado saludables progresos, los que no obstante, no logran soslayar los déficit que padecen los usuarios cotidianamente: demoras y cancelaciones en horas pico, con las consecuentes aglomeraciones, y viajeros apretujados e incómodos, son parte del folklore urbano padecidos por cientos de miles de usuarios del área metropolitana, que acuden a sus servicios.
A estas situaciones ya enojosas, debemos sumar otras tantas, la mayoría de las veces no denunciadas y que implican directamente, responsabilidad empresaria y del personal que presta servicios, tanto en el manejo de los trenes, en las boneterías, la limpieza o la seguridad.
Quejas por la mala atención del personal de boleterías, que incluyen el tradicional abuso del apuro y la distracción del pasajero al momento de entregar vueltos, son contestadas con groserías y mayores pérdidas de tiempo para quién formula el reclamo.
En los últimos tiempos ha habido hechos que conmovieron a la opinión pública como las denuncias de violaciones y abusos sexuales, robos y arrebatos en estaciones céntricas como la de Callao de la línea B de subterráneos, que promovieron el cuestionamiento social sobre el funcionamiento del servicio.
Andenes vacíos, sin seguridad a la vista, sin un medio de comunicación público para pedir auxilio ante una emergencia de cualquier tipo, denuncias sobre zonas liberadas para carteristas y arrebatadores formuladas por los propios empleados de la empresa, desaprensión en los guardas y motormen de los subtes que permiten hechos como el relatado por una joven pasajera de la línea D que fue recientemente arrastrada unos ochenta metros por el andén de la estación Carranza, luego de que un pie le quedara atrapado por la puerta automática y el convoy comenzara a moverse, hecho que por fortuna no le causó la muerte.
En este particular, la información periodística refleja el comentario de testigos de situaciones similares, que se viven cotidianamente, y evidencian que los mecanismos de seguridad de las formaciones -que no deberían permitir el movimiento del tren con las puertas defectuosamente cerradas- no funcionan como es esperable.
Millones de personas se mueven en trenes subterráneos semanalmente: el cuidado de su seguridad y sus bienes es una responsabilidad compartida por el concesionario y el estado.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene un luctuoso haber con la muerte de 196 personas -la mayor tragedia colectiva de la que tenga registro- a raíz del incendio de República de Cromañón. Una de las consecuencias de este siniestro, ha sido el debate y la renovada conciencia sobre la necesidad del control, la prevención, y preservación de la seguridad y los medios para garantizar la integridad de los ciudadanos.
Constituye un deber del concesionario y del estado anticiparse a hechos como los detallados, garantizando los mecanismos para que las personas afectadas realicen las quejas y denuncias que corresponden sin victimizarlas aún mas. La conjunción de servicios deficitarios y de mala calidad, y mecanismos que desalientan la queja y el reclamo, tienden a consolidar una percepción ilusoria del estado de cosas: si nadie se queja es que todo debe funcionar bien.
A fin de evitar nuevas pérdidas de vidas humanas, es pertinente, si se han aprendido las lecciones que nos entregó la tragedia de Cromañón, poner manos a la obra para garantizar a los pasajeros y usuarios su seguridad personal.
Por lo expuesto, solicitamos la aprobación del presente Proyecto.
Mirian Curletti.



