Funcionamiento

El Poder Legislativo es ejercido en la República Argentina por el Congreso Nacional, que está compuesto por dos Cámaras: la de Diputados y la de Senadores. Su tarea primordial es deliberar y sancionar leyes que tengan en cuenta el bien común de todos los habitantes, para lo cual puede también modificar la legislación preexistente. Para ello, debe hacer valer el voto de la mayoría, respetando los derechos de las minorías y alcanzando decisiones que sean políticamente representativas y operativamente viables.

Además de legislar, otra de las funciones esenciales del Congreso es ejercer el control de gobierno. Esta actividad se lleva a cabo al ponderar el cumplimiento de los planes o programas previamente elaborados, para lo cual el Congreso tiene las facultades de investigar, requerir informes y realizar tareas de campo. La publicidad de sus actos constituye otra de sus tareas claves ya que, en tanto fuente de información, permite también a la ciudadanía evaluar el cumplimiento del mandato conferido.

Por su parte, el Senado cumple también funciones específicas, que son detalladas en la Constitución Nacional:

  • Juzgar a los acusados por la Cámara de Diputados (Juicio Político) - C.N. Art. 59.
  • Autorizar al presidente de la Nación para que declare el estado de sitio en caso de ataque exterior - C.N. Art. 61.
  • Ser Cámara de origen en la ley convenio, sobre coparticipación federal de impuestos -C.N. Art. 75 Inc. 2.
  • Ser Cámara de origen en leyes promoviendo políticas tendientes al crecimiento armónico de la Nación y poblamiento de su territorio - C.N. Art. 75 Inc. 19.
  • Prestar acuerdo al Poder Ejecutivo para la designación de magistrados judiciales, ministros plenipotenciarios, encargados de negocios y de oficiales superiores de las Fuerzas Armadas y funcionarios de determinadas reparticiones - C.N. Art. 99 Inc. 4, 7 y 13.
CONFORMACIÓN
El Senado de la Nación está compuesto por 72 senadores: tres por cada provincia y tres por la Ciudad de Buenos Aires. Así, todos los distritos tienen igual representación, atribuyéndose dos bancas al partido mayoritario y una al que le sigue en cantidad de sufragios obtenidos.

Los senadores cumplen un mandato de seis años y pueden ser reelectos indefinidamente. Sin embargo, no se eligen todos en simultáneo ya que la Cámara se renueva por partes en elecciones nacionales: un tercio de los senadores cada dos años.

Por su conformación, el Senado supone una estructura de singulares características. Es así como el partido que circunstancialmente se encuentre en el gobierno y cuente con la mayoría en la Cámara de Diputados, puede carecer de ella en el Senado.

La integración de la Cámara incluye partidos provinciales, lo que permite que ocupen bancas legislativas partidos que pueden no tener relevancia numérica a nivel nacional. En esta estructura puede advertirse en su máxima dimensión la importancia del régimen democrático, ya que este grupo de partidos puede pasar a influir en forma decisiva sobre las votaciones ante un eventual equilibrio de fuerzas políticas antagónicas.

Cabe recordar que hasta 2001 el Senado estuvo compuesto por dos senadores por cada distrito, elegidos de manera indirecta a través de las legislaturas locales. La designación de un tercer senador por la minoría fue consagrada en la Constitución Nacional luego de su reforma de 1994. La elección de 2001 impuso el comienzo de una nueva etapa en lo que respecta al modo de designación de los senadores (nominados por voto directo popular), la duración de los mandatos (seis años) y la renovación parcial de la Cámara (una tercera parte de los distritos electorales cada dos años).

Al determinarse constitucionalmente la renovación parcial del Cuerpo, este primer Senado en su nueva etapa dividió los distritos en tres grupos, decidiendo por la suerte los legisladores que cumplirían mandatos de dos, cuatro y seis años por única vez. Los grupos quedaron conformados de la siguiente manera:

  • Grupo I: Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chubut, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.
  • Grupo II: Buenos Aires, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, San Juan, San Luis y Santa Cruz.
  • Grupo III: Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.
El presidente natural del Senado de la Nación es el vicepresidente de la República. En el orden parlamentario preside las sesiones pero no participa de los debates ni vota, salvo en caso de producirse empate. Además, es titular de todas las atribuciones administrativas que hacen al funcionamiento del Cuerpo.

El hecho de que la Cámara sea presidida por una persona ajena a su seno es una necesidad desde el punto de vista de la conformación del Senado ya que permite que todas las provincias tengan igual representación e igual número de votos.

En lo que respecta al resto de sus autoridades, el Senado designa cada año entre sus miembros a un presidente provisional, un vicepresidente, un vicepresidente primero y un vicepresidente segundo. Esta Mesa de Autoridades es asistida por dos secretarios y tres prosecretarios que no son legisladores y cumplen funciones parlamentarias, administrativas y de coordinación. El mandato de los miembros de la Mesa de Autoridades dura un período, que vence el último día del mes de febrero del año siguiente a su designación.

Con respecto al presidente provisional del Senado, cabe señalar que deberá reemplazar al presidente del Cuerpo en caso de su ausencia o vacancia. Además, de acuerdo con la Ley de Acefalía, será llamado a suceder al presidente de la República en tercer término ante el supuesto de renuncia, muerte o incapacidad de aquel y de su sucesor natural, el vicepresidente de la Nación. Este es un ejemplo de cómo los mecanismos constitucionales producen una interrelación de poderes, orientada a preservar la representatividad en el gobierno democrático.
Los senadores debaten en el marco de comisiones permanentes que abordan diferentes áreas temáticas específicas y están facultadas para dictaminar sobre los proyectos sometidos a decisión. Se trata de instancias de investigación, análisis y discusión que permiten una especialización y un mejor conocimiento de los temas que son objeto de tratamiento legislativo.

Los senadores que integran las comisiones sirven de puente con la realidad extraparlamentaria en cada tema a considerar: recogen información, escuchan a los diferentes actores involucrados, piden asesoramiento y contemplan, en suma, la opinión pública y los intereses de la comunidad.

La eficiencia del Congreso, en un régimen presidencialista como el nuestro, depende en gran parte del buen funcionamiento de las comisiones: un conjunto importante de negociaciones y de formación de coaliciones muy amplias y heterogéneas tienen lugar precisamente en las comisiones parlamentarias.

A partir de la labor de las comisiones, se obtiene información técnica precisa y simplificada, que constituye el soporte elemental para todo el proceso decisorio de los legisladores. El correcto accionar de las comisiones es clave para alcanzar un debate político fructífero que permita llegar a decisiones aceptables para todos los grupos involucrados en cada caso particular.
Los bloques parlamentarios reúnen a dos o más legisladores por afinidades políticas e intereses comunes. Cuando un partido o alianza electoral existente con anterioridad a la elección de los senadores tiene solo un representante puede asimismo actuar como bloque.

El objetivo principal de los bloques es mantener un criterio y delinear estrategias políticas coherentes frente a los diversos problemas e iniciativas que se plantean. La complejidad de la tarea legislativa hace que el trabajo deba dividirse para no dispersar esfuerzos, siendo los bloques los encargados de determinar y coordinar esta tarea.

Los bloques cuentan con un presidente, que es elegido entre sus miembros y suele funcionar como nexo con las autoridades del Cuerpo y con las autoridades nacionales. Los presidentes de los bloques junto con el presidente del Senado forman el Plenario de Labor Parlamentaria, que se ocupa de proyectar el orden del día que se seguirá en las sesiones, informarse acerca del estado de los asuntos en las comisiones y promover medidas prácticas para agilizar los debates y mejorar el funcionamiento del Senado, entre otras funciones.
La Secretaría Parlamentaria es responsable de editar diversas publicaciones que dan a conocer la actividad del Senado de la Nación, en cumplimiento con la esencia del sistema republicano: la publicidad de los actos de gobierno. Entre ellas se encuentran las siguientes:

  • Diario de Asuntos Entrados: contiene la copia de los proyectos que presentan los senadores, el Poder Ejecutivo y la Cámara de Diputados.
  • Orden del Día: contiene el dictamen producido por la o las comisiones que consideraron un asunto, como también los antecedentes del mismo.
  • Boletín de Novedades: da cuenta de la reseña de los temas tratados en las sesiones celebradas por el Cuerpo.
  • Diario de Sesiones: publica la versión textual de las sesiones que se celebran.
  • Síntesis Parlamentaria: contiene un extracto de todas las sanciones del Senado, de las leyes que se dictan, los asuntos pendientes en las comisiones, las comunicaciones del Poder Ejecutivo Nacional y de otros organismos, y toda otra información de interés para quienes se encuentran vinculados con el quehacer legislativo.